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Werner Herzog | ||||||||||||||||||||||
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Nació en Múnich, pero pasó toda su infancia en un pueblo de las montañas de Baviera. Creció sin radio ni cine, en pleno contacto con la naturaleza, alejado del mundo. Según él mismo afirma, no tuvo conocimiento de la existencia del cine hasta los doce años, la misma fecha en que vio por primera vez un coche. A los 17 años hizo su primera llamada telefónica. A los trece años lo llevaron a Múnich para que iniciara sus estudios secundarios. Su familia se alojó provisionalmente en una pensión donde, casualmente, se alojaba Klaus Kinski, (n. 1926), actor que en un futuro sería clave en su carrera cinematográfica. Kinski ni reparó en el Herzog de trece años, pero el futuro director sí lo hizo con el singular actor. Durante su adolescencia, pasó por una etapa de gran fervor religioso, llegando a convertirse al catolicismo, lo que le provocó discusiones con sus parientes, que eran ateos convencidos. Por esta época también empezó a realizar sus primeros largos viajes a pie. Hacia los quince años atravesó Europa, desde Múnich hasta Albania. También hizo a pie el viaje que lo llevó a Grecia. Hacia los 17 años decidió dedicarse al cine. Para pagarse sus películas, trabajó en diversos oficios, que combinaba con sus estudios secundarios y más tarde universitarios. Inició estudios de Historia, Literatura y Teatro en Múnich. Hacia 1960 obtuvo la beca Fulbright para el Seminario de cine de la Universidad de Duquesne, en Pittsburgh (Estados Unidos). A pesar de participar en seminarios universitarios de cine, nunca estudió en ninguna escuela ni tampoco trabajó como asistente de ningún director; su formación fue completamente autodidacta. En Estados Unidos combinó de nuevo sus estudios con diversos trabajos, como soldador en una fábrica o cuidador de coches, para ahorrar dinero. En 1962, a los veinte años, fundó su productora de cine, Herzogfilmproduktionen. Al año siguiente inició el rodaje de su primer cortometraje, Herakles, al que seguirían Game in the Sand (1964), Last Words (1967) y The Unprecedented Defence... (1967). Tras esta primera etapa de formación en el cortometraje realizó su primer largometraje, Lebenszeichen, subvencionado por el Instituto de Cine alemán, que buscaba promocionar a nuevos cineastas. La película ganó el Premio de Cine Alemán (Deutscher Filmpreis). A partir de aquí Herzog inició una carrera singular, que ha combinado la filmación de largometrajes, documentales, dirección de ópera, actuación y redacción de guiones. Werner Herzog sigue en activo en la actualidad. Obra Cabe señalar también que Werner Herzog no distingue nunca sus películas de ficción y sus documentales. En su obra, ambas vertientes se funden formando una sola. Él mismo afirma que Fitzcarraldo es su mejor documental. En la obra de Herzog se pueden distinguir dos tipos de personajes y temas. Por un lado, personajes megalómanos, rebeldes, supervivientes, a menudo sin escrúpulos, enfrentados a un mundo hostil que los aplasta y que no les perdona su originalidad. Sus empresas e ideas están destinadas al fracaso. Dentro de este apartado se encuentran, por ejemplo, personajes como:
Por otro lado, Herzog retrata también a personajes singulares, como:
Con frecuencia, Herzog se inspira en personajes que existieron realmente, como Aguirre, Fitzcarraldo, Hanussen o Kaspar Hauser, entre otros. En sus documentales, esta premisa también es básica, pues tiene especial interés en presentar personas, grupos de gente o etnias que viven o han vivido situaciones difíciles y que han luchado contra todo tipo de obstáculos para sobrevivir o por alcanzar los objetivos que se habían propuesto. La música en las películas de Herzog es como un personaje más. Desde sus primeras películas ha colaborado con el grupo Popol Vuh, agrupación de rock progresivo meditativo de su amigo Florian Fricke (a quien conoció durante sus estudios de cine), que le ha confeccionado las bandas sonoras de varias cintas, entre otras. A veces, incluso el propio Herzog ha compuesto algunas piezas para completar la banda sonora de sus películas. Su vinculación con la música le ha llevado a dirigir óperas. Debutó con Tanhaüsser, de Richard Wagner, para el Festival de Bayreuth. Afirma que la música es el arte que más fácilmente llega al ser humano. Los paisajes son fundamentales en la obra de Herzog. Afirma que más de una de sus películas surgieron de un paisaje, como por ejemplo Fitzcarraldo. Frecuentemente, las tramas de las películas se encuentran en locaciones donde la naturaleza es hostil o de una exuberancia sin límites. Esta particularidad se manifiesta tanto en sus largometrajes de ficción como en sus documentales. El esplendor de la naturaleza siempre esconde para Herzog un lado oscuro y frecuentemente maligno para sus antihéroes. Puede decirse que el paisaje es un personaje más de sus historias y tiene un papel fundamental en el desarrollo de la trama. Aunque huye del cinéma verité, Herzog siempre ha buscado efectos visuales reales en sus filmes. Es decir, no hay efectos especiales. El destartalado barco que en Fitzcarraldo sube por una montaña para pasar de un río a otro, fue realmente transportado e izado por un numeroso grupo de indios, tal y como se ve en la película. Herzog afirma que no busca engañar al espectador: lo que ve es lo que hay. En Aguirre hizo caminar a los actores por la selva hasta la extenuación para reflejar el verdadero agotamiento que debieron sufrir los conquistadores españoles en su recorrido por la selva y el río. Zische, el forzudo judío, está interpretado por Jouko Ahola, quien ganó por cuatro veces el título de El hombre más fuerte del mundo; todas las escenas donde demuestra su fuerza son reales. Para plasmar esto no duda en contar con actores absolutamente amateurs (como Ahola o Bruno S., que interpretó a Kaspar Hauser) o en rodar en los lugares donde sucedieron los hechos que narra la película. En esta búsqueda de realismo, la fusión autor-obra es total. Al igual que sus personajes, que deben luchar contra innumerables contratiempos en empresas casi imposibles, Herzog mismo vive estas situaciones en sus rodajes, que suelen ser particularmente difíciles. También cabe destacar que en sus películas ambientadas en la selva amazónica o en África hace participar de manera activa a indígenas, que muestran sus costumbres o su idiosincrasia. Suelen tener un papel fundamental. Críticas No se puede hablar de la filmografía de Herzog sin comentar su tensa y difícil relación con el actor alemán Klaus Kinski. Con él rodó cinco películas, quizá las más emblemáticas de las carreras de ambos (Aguirre: der Zorn Gottes, Woyzeck, Fitzcarraldo y Nosferatu, phantom der nacht). Herzog plasmó esta relación, que a veces llegó al enfrentamiento físico, en el documental Mi enemigo íntimo. Premios Grizzly Man ganó el Premio Alfred P. Sloan en la edición de 2005 del Festival de Cine de Sundance.
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Werner Herzog |
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