Un agente del FBI se somete a una intervención quirúrgica para cambiar su rostro por el de un peligroso terrorista que tiene oculta un arma biológica letal. Curiosamente, el criminal, quien ha despertado de un coma, decide hacer algo similar con su propio rostro, cambiando su apariencia por la de su captor. La bomba sigue desaparecida mientras ambos juegan al gato y al ratón... |