Un conductor de palanquín, necio y bravucón, se rehúsa a vivir bajo las reglas del yakuza que domina su barrio, iniciando un conflicto que se complica aún más cuando se enamora de una geisha propiedad del mafioso. Acción trepidante, violencia, comedia y tierno romance se unen en este filme, uno de los más representativos del estilo de Tai Kato, experto en manipular las emociones del espectador en base a sus reelaboraciones genéricas del Film Noir, los samuráis o el cine de yakuzas