Dos boxeadores se disputan el amor de una misma mujer. Después de El inquilino, Alfred Hitchcock realizó esta comedia romántica en la cual aprovechó al máximo su dinámico lenguaje cinematográfico, consiguiendo deslumbrantes momentos dentro de una historia en apariencia sencilla. Así, Hitchcock juega con la idea de la circularidad tanto en el título —extendiéndolo hacia el cuadrilátero en el cual los personajes pelean—, como en el anillo de compromiso que la protagonista duda en aceptar.