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La Retirada: El Recuento de los daņos. Noticia Publicada el 01/09/10 - Por Perla Schwartz

 

La Retirada: El Recuento de los daņos


La Retirada: El Recuento de los dañosTeatro que se fundamenta en el peso y el calibre de las palabras, teatro recorrido por una gran carga de violencia emocional a punto de estallar, ésta es la mejor manera de describir “La retirada”, escrita por el dramaturgo inglés William Nicholson (guionista de “Gladiador”, argumentista televisivo)rtelera na, obra que tras su éxito en Londres, en Broadway, llega a cacional.
 
Tres personas en pugna: padre, madre e hijo, un trío que gravita en una especie de Torre de Babel. Él, Eduardo es maestro de historia (Rogelio Guerra),  ella, Alicia (Nuria Bagés)  le toma tiempo terminar una antología poética, se auto sabotea una y otra vez.
 
Y  en medio de ellos, Jaime, el hijo (vimos función con Rolf Petersen), los quiere entrañablemente a ambos, pero le cuesta mucho trabajo asumir el resquebrajamiento de la relación amorosa de sus padres, tras 33 años de unión matrimonial.
 
Y como gran metáfora de este desmoronamiento, la retirada de Napoleón de Moscú en medio de un agreste paisaje nevado, en donde cualquier ser humano puede llegar a hundirse de manera irreversible.
 
Una cuidada puesta en escena de Jorge Arturo Vargas, quien sabe dar peso a cada uno de sus personajes, y que a través de un multimedia que aparece en una ventana, va dibujando los altibajos de estos seres, que Nicholson ha trazado con pleno conocimiento de las contradicciones que conforman a la condición humana.

Un lenguaje en apariencia trivial es la base de un discurso ficcional, que contiene carga metafórica, así como filosófica, así tenemos que la madre dice en algún momento: “Las mujeres de cierta edad nos volvemos invisibles”, o cuando el hijo afirma: “Mamá tu infelicidad me devastaba, pero no podía ayudarte.”
 
“La retirada” es una obra intensa, salpicada de fragmentos de poesía, de autores como: Pedro Salinas, Jorge Luis Borges, y Rosario Castellanos, entre otros, de seguro esa fue la adaptación para México, puesto que NIcholson es inglés.
 
Retrato de la conspiración de los fuertes contra los débiles, recuento de los daños de seres humanos en una situación límite. Obra que concientiza que el mundo es un lugar aterrador, y que no todo lo que se piensa dura por siempre.

Obra muy bien montada por Vargas, que tiene como gran acierto, manejar dos actores en el proscenio, es decir en un primer plano y el tercero como espectador o testigo de la acción, además del intermitente sonido del tren.
 
En “La retirada”, subyace la siguiente reflexión borgiana: “Tengo que alabar a quien me hiere”. Se presenta, viernes, sábados y domingos en el Teatro del Centro Libanés .Por Perla Schwartz

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

      

 

La Retirada: El Recuento de los daņos