El 8 de Abril del 2002, cuando el pueblo Mexicano se disponía a cantarle a María Félix las tradicionales "Mañanitas" por su cumpleaños número 88, se encontró con la triste noticia de su fallecimiento.
María siempre dijo que al único de sus enemigos que no había podido vencer fue a la muerte, quien le había arrebatado a muchas personas que amaba, entre ellos su hijo Enrique, y su querido esposo el francés Alex Berger.
Esta vez María tampoco pudo ganarle la batalla a la muerte.
La noticia de su fallecimiento rápidamente atravesó las fronteras y los diaros más importantes de América y Francia publicaron artículos y fotografías de Maria Bonita.
El célebre escritor Octavio Paz, al referirse a María Félix, dijo que ella nació dos veces: "Cuando su madre la echó al mundo y cuando ella se inventó a sí misma", Irónicamente la mujer que nació dos veces, nunca morirá realmente porque nuestra querida Doña seguirá eternamente presente en nuestros corazones y viva en el recuerdo de todos quienes la admiramos.
María Félix, fue velada en el Palacio de las Bellas Artes de la Ciudad de México.
Las personas más importantes del país asistieron al velorio (El presidente Vicente Fox y su esposa, Carlos Slim que es el hombre más rico de América Latina, así como muchos escritores, artistas e intelectuales). El Palacio estuvo abierto toda la noche porque más de 10,000 mexicanos acudieron a ofrecer flores, fotos y poemas.
Al fondo del Palacio, en un inmenso lienzo negro, había una foto de María. Siempre bella, siempre imponente. El ataúd de madera de primera clase estaba sellado ("para que la gente me recuerde tal como yo era antes de morir" había siempre dicho a su mejor amigo). Sobre el féretro, se observaban las medallas de María, la mayor parte de ellas recibidas en Francia con motivo de múltiples homenajes.
Ella salió el 9 de abril para su entierro en el Panteón Francés de México, mas de 750 policías vigilaron el camino. En la calle había centenares de mexicanos cantando "María Bonita", canción considerada el himno de María, y compuesta por uno de sus amores, Agustín Lara. Antes de su muerte, incluso Plácido Domingo cantó "María Bonita" para ella. La magia rodeaba el ambiente, la Ciudad estaba Paralizada.
El hijo de María, Enrique Alvarez Felix (fallecido en 1996) está enterrado en la misma tumba así como los padres de María. Al caer la tarde, cuando todo el mundo había partido era casi increíble observar la tumba sola, pensando que "La Diva" del cine mexicano estaba ahí, debajo de la tierra, con los ojos cerrados para siempre.
La ultima vez que tuvimos la oportunidad de verla públicamente fue durante un concierto de Luis Miguel. El canto un bolero para ella y al final del concierto, en una entrevista ella declaró con una traviesa sonrisa "Luis Miguel es muy guapo... y me beso en la boca". Estaba emocionada como una adolescente.
Se dice en México que ella era tan imponente que la muerte tuvo que sorprenderla mientras dormía, porque hasta la muerte tenía miedo de enfrentarla cara a cara.
Por: Iliana Troncoso
.
|