
"Amor, dolor y viceversa" es el afortunado debut cinematográfico de Alfonso Pineda-Ulloa, con un filme que es un espejo, puesto que está contado desde el punto de vista de la mujer y del hombre, quienes se ve involucrados en una historia de pasiones soterradas, donde la realidad se entremezcla con el universo de los sueños.
Esta cinta se presentó en el Primer Festival Internacional de Cine de la Ciudad de Chihuahua, con la presencia de Fernando Rovzar su productor, Alfonso Pineda-Ulloa, el realizador, así como de los actores: Bárbara Mori, Joaquín Cossío y Marina de Tavira, ante un lleno total en la sala.
Para ella, él es el hombre de sus sueños y se obsesionará por él sin importarle las consecuencias que esto ocasione, para él, como reverso de una misma moneda, ella será la mujer de sus pesadillas.
Un universo borgiano preside este filme, donde imperan los laberintos y las confusiones, una especie de rompecabezas para armar por parte del espectador, que debe ir despejando ambigüedades e incógnitas. Consuelo (Bárbara Mori) es una joven arquitecta quien cree encontrar en Ricardo (el gran actor argentino Leonardo Sbaraglia) al hombre de sus sueños, el hombre que llena sus expectativas.
Lo interesante de "Amor, dolor y viceversa" que cuenta con un espléndido trabajo fotográfico de Damián García, aunada a la música de la autoría de Roque Baños, es que en un momento dado la realidad se fusiona con lo onírico, y toda frontera queda quebrantada.
Hay dos personajes de soporte en este filme, que son parte central de este rompecabezas, la prometida de Ricardo, con una muy buena interpretación de Marina de Tavira y el agente del ministerio del público, caracterizado con eficiencia por Joaquín Cosío, quien es la parte racional de esta historia que tiene más de una perspectiva, con muchas conexiones subtérraneas.
"Amor, dolor y viceversa" es de los filmes que nos reinvindican con el cine mexicano, con el talento que existe, con la posibilidad de explorar nuevos lenguajes y lograrlo de manera sensible como Pineda-Ulloa. Durante la breve conferencia de prensa después de la proyección, Pineda comentó en torno a su película: "Me gustan los rompecabezas. La primera parte de la película está basada en el cuento "Violonchello" de Blas Valdez, que habla de una mujer que se obsesiona en el amor, si describiera mi trabajo, diría que es la perversión de un cuento de hadas."
En tanto, Bárbara Mori dijo en torno a Consuelo, Chelo, su personaje: "Es una mujer muy compleja, que carga con una enorme soledad." Mientras que para Marina de Tavira es: "un privilegio participar en una historia tan bien contada, me gustó mucho trabajar con Leonardo, un actor muy apasionado por su trabajo.
Para Joaquín Cosío hubo una inmediata seducción por el guión e intentó darle un cariz humano:"Es la parte racional de la historia, la que la hilvana."
Finalmente, Fernando Rovzar, productor por parte de Lemmon Films, hizo saber: "No le quitamos ni una coma al guión, en esta ocasión mi hermano y yo dimos un paso atrás, dejamos que el crew resolviera todo. Creo que es un filme que se deberá recomendar de boca a boca."
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