DE PELICULAS MEXICANAS EN EL FESTIVAL DE CINE DE GUADALAJARA
El estar en un Festival de Cine, siempre resulta todo un banquete, son tantas las opciones que se ofrecen que es un poco difícil elegir el menú. Dentro de la 25a edición del Festival Internacional de Cine de Guadalajara, una de sus secciones medulares, es la de competencia de Largometrajes Mexicanos de Ficción, por lo que es necesario avocarse a ver la mayoría de las cintas que la conforman.
Este año compitieron 8 películas me ocuparé de hablar de las más destacadas. La selección estuvo conformada por cineastas de prestigio como son: Carlos Carrera, María Novaro e Ignacio Ortiz, al lado de jóvenes realizadores con talento como son: Rubén Imaz y Nicolás Pereda, entre otros.
"De la infancia" de Carlos Carrera, es un filme fuerte y sumamente estremecedor que vuelve a mostrar que la realidad supera a la ficción. Él aborda la violencia intrafamiliar, al tiempo que los sueños de evasión que tienen 3 niños quienes no se sienten cómodos de vivir en un ambiente tan hostil, pero que les resulta sumamente difícil de evadirse del mismo.
El padre (como siempre un eficiente Damián Älcazar) es un ladrón, un hombre violento que busca sojuzgar a su familia, incluso cuando va a ser atacado se atreve a usar de escudo a uno de sus hijos, para permanecer impune. El tono de la cinta es apabullante tremendista y va en crecendo, no muestra un resquicio de luz o esperanza. Se ve a un director con mucho oficio, quien sabe manejar con precisión, los recursos cinematográficos a sus actores.
Es de esperarse que gane algún Mayahuel, ya sea como mejor película o mejor director.
Por su parte, Ignacio Ortiz en su cuarto largometraje "El mar muerto", presenta una historia de culpas y redención, cargada de un aura de misticismo, donde las metáforas se suceden, en una trama en apariencia sencilla, pero plena de subtexto.
Un apagón en la ciudad de México, saca el lado oscuro de varios habitantes citadinos, que en ese momento, verán trastocadas sus existencias. A nivel actoral destacan: Joaquín Cosío en el papel protagónico, lo mismo, que Ana Ofelia Murguía, Aída López y la joven Adriana Segura.
Lo más bello a nivel de imágenes y secuencias es la parte de la película filmada en un sórdido pero al tiempo magnetizante Centro Histórico.
María Novaro, tras 9 años de ausencia de la realización de largometrajes, regresa por la puerta grande con la emotiva "Las buenas hierbas", cinta de madurez, donde una hija debe de cuidar de su madre afectada de Aizheimer, al tiempo que recuperar esos grandes secretos de la herbolaria, química de plantas sumamente conectadas con un gran abánico de emociones humanas.
La poesía domina una cinta, bellamente fotografiada por Gerardo Barroso, teniendo en Úrsula Pruneda como Dalia, a una gran intérprete, podría ganar el Mayahuel a mejor actuación femenina.
"Las buenas hierbas" es una cinta mágica, plena de intensidades que muestra a una de las mejores directoras mexicanas vivas.
De las jóvenes promesas, Rubén Imaz, sigue en ascenso con "Cefalópodo", una película de corte minimalista que es un viaje para el desprendimiento del dolor y de esa orfandad emocional que se siente tras la ausencia irremediable del ser amado.
El monólogo interior del protagonista es el hilo conductor de un trabajo que nos remite a la inevitable fragilidad humana.
Etiquetas: CINE MEXICANO, FESTIVAL



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