UNA ESPECTADORA EN EL FESTIVAL DE CINE DE MORELIA

"Bastardos sin gloria", la más reciente película de Quentin Tarantino fue la encargada de inaugurar el 7o Festival Internacional de Cine de Morelia, la historia se encuentra ubicada en tiempos de la ocupación nazi a París en plena Segunda Guerra Mundial.
El "enfant terrible" de Hollywood fusiona ficción e imaginación en un filme que es posesor de un humor ácido y corrosivo y donde no faltan las escenas sangrientas y sádicas, pero con el despliegue de un buen ojo cinematográfico.
Un elenco multiestelar está en "Bastardos sin gloria", presididos por Brad Pitt, Eli Roth, Daniel Bruhl, y Diane Kruger. El que está realmente maravilloso es Christoph Waltz, como el nazi cruel y cautivador a un mismo tiempo, papel que le valió el reconocimiento al mejor actor en el pasado Festival de Cannes.
"Bastardos sin gloria" amerita una nota crítica aparte, sobretodo porque Tarantino entrega una carta de amor al cine. Y realiza varios homenajes, sobretodo al cine noir y a la película setentera "Doce al Patíbulo".
También esta espectadora dentro del Festival de Cine de Morelia pudo ver la más reciente realización del siempre talentoso y filosófico Jim Jarmusch: "Los límites del control" (en la imagen, el poster promocional).
Un peculiar thriller metafísico, a medio camino entre "Hombre muerto" y "Ghost dog", con una mano minimalista, donde la imagen tiene más peso que la palabra. El protagonista (espléndido Isaach De Bankolé) es un hombre solitario, desconfiado, a punto de culminar una misión que le fue encomendada. No solo viajará a su destino, sino que buceará en su propia interioridad.
Filmada en España, Jarmusch entrega un filme de ritmo moroso, pero de gran intensidad poética, con una maravillosa secuencia entre el protagonista y Tilda Swinton, donde ella como enigmática mujer se declara una cinéfila total desde que vió "La dama de Shangai" de Welles.
En este mismo Festival se presentó el largometraje más reciente de Michael Haneke "The White Ribbon", película acreedora a la Palma de Oro en el Festival de Cannes 2009.
Filmada en blanco y negro, como si se tratase de un filme antiguo, con encuadres precisos y varios primeros planos para mostrar los sentimientos de los personajes, Haneke entrega una metáfora de la descomposición social y de la guerra.
Parte del microcosmos de una pequeña sociedad, donde la perversidad está a la orden del día, y el sojuzgar a los otros, es un modus vivendi. La religiosidad y la doble moral, hacen frente a una serie de extraños y crueles sucesos que parecen ser parte de un ritual de castigo.
Haneke propone una atmósfera asfixiante, y en momentos, recuerda el cine de Dreyer.
Y aun se podría decir mucho más. Ahora habrá que estar al pendiente de una sección dedicada al cine de Rumania y por supuesto a los largometrajes de ficcion y documentales mexicanos en competencia, hoy se presentará "La mitad del mundo", ópera prima de Jaime Ruiz , egresado del CUEC.
Además entre otras actividades de hoy, domingo se proyectará "La mujer de nadie" de Adela Sequeyro, pionera del cine mexicano, con comentarios de la investigadora Patricia Torres.
En fin, el banquete fílmico apenas comienza...
Etiquetas: CRONICA, FESTIVAL DE CINE



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