Basterdos CON Gloria

Erase una vez un mundo donde un grupo de judíos logró armar un plan perfecto para matar a Hitler. Erase una vez un mundo donde una sobreviviente a una matanza logró su venganza personal. Erase la cinta más taquillera del director Quentin Tarantino que por fin llega a México a bastardear la taquilla nacional. El séptimo largometraje (sexto para los que cuentan Kill Bill como una sola cinta) del director norteamericano es una de las mejores cintas de su filmografía. Una cinta que tiene su mayor acierto en no tomarse en serio la historia oficial y crear una historia más cercana a sus intereses, a sus necesidades, a su estilo.
Tarantino decide contar un cuento sobre la II Guerra Mundial donde pueda plasmar su admiración a las Euro Wars, esas cintas también conocidas como Macaroni Combat y donde se inscribe una cinta de 1978 con la que casi comparte el título. En esta ocasión al director no le interesa llevarnos por sangrientos caminos (una de las secuencias más impactantes es cuando a un personaje le aplastan la cabeza con un bat de baseball –al más puro estilo de la entrada de CSI- pero que vemos de lejos, sin disfrutar la sangre correr) sino le interesa que compartamos la rabia de los judíos ante los alemanes. Y si para ello debe alterar la historia oficial lo hace sin remordimientos, al fin de cuentas, en el mundo de erase una vez todo es posible.
Para formar a su Dirty Eight, sus Ocho al Patíbulo, el teniente Aldo Reine (¿o es Aldo Ray como ese actor que hizo tantas cintas bélicas?) busca ocho judíos que no temen morir siempre y cuando se lleven a un nazi entre las piernas. Entre el grupo esta Donny Donowitz mejor conocido como El Oso Judío y que se especializa en destrozar nazis con su bat y el Oberfeldwebel Hugo Stiglitz (lo siento no el mismo de ¡Tintorera! o Robinson Crusoe), quien a pesar de ser alemán es un despiadado asesino de nazis. Como contraparte tenemos a un célebre cazador de judíos, Hans Landa (interpretado de manera más que magistral por Christopher Waltz) que logra en algún momento parar a los basterdos del título. Como un elemento extra se encuentra una chica que es dueña de un cine y cuya familia fue asesinada por Hans, quien planea eliminar a la mayor cantidad de nazis que pueda en una función de cine.
La cinta tiene sus altibajos como todo trabajo de Q pero esto no demerita su genialidad. Basterdos sin Gloria puede ser el mejor trabajo de dirección que ha hecho, contenido y sin embargo tan tarantinesco que cumple y logra rebasar las expectativas de los seguidores del director. Muchos criticarán que use elementos de otras cintas pero eso lo sabemos desde la secuencia de créditos cuando usa la tipología que ha utilizado en todos sus largometrajes; muchos atacarán el uso de frases ya vistas en Kill Bill o Asesinos por Naturaleza/Natural Born Killers pero si no lo hiciera no sería él; muchos odiarán las referencias a otras cintas pero para sus fans esas son un placer y una oportunidad de conocer cintas que uno ni siquiera sabe que existen. También le criticaran que no explique la cicatriz de Aldo pero eso es deducible con sólo ver la marca de ésta y conocer su origen de contrabandista.
Les invito a identificar durante la cinta la participación de Mike Meyers y de Tarantino que, como lo hace regularmente, aparece en alguna secuencia. También a identificar las melodías (gran trabajo de soundtrack) y por supuesto, a no reír ante la gran venganza judía contra Hitler y compañía. Si bien no es una cinta para todos los públicos aquellos interesados en el cine de Quentin la disfrutarán a rabiar. Y un detalle… no escribí mal bastardos, simplemente es respetar el guiño del título en inglés de la cinta.
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