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ENTRE LINEAS Y NOTAS Biosstars

Entre líneas y notas, artículos sobre libros, reseñas, poesía, efemérides y demás. Por: Alejandro Herrera Parra, colaborador de Biosstars International

lunes 8 de marzo de 2010

LA FERIA DE LAS VANIDADES


Hemos presenciado una emisión más de lo que cada vez se convierte en un evento multifrívolo, farsante y pretensioso. 100% made in USA.

¿Habrán imaginado los creadores de esto que llamamos séptimo arte, desmadres tan sofisticadamente acartonados y pueriles? Esto sólo puede pasar en los Estados Unidos de Norteamérica. Y ante este hecho en verdad contundente me pregunto: ¿qué no han inventado, comprado y apropiado los siempre insatisfechos gringos? Una cosa sí hay que reconocerles a todas luces, que todo este carnaval farandulezco lo organizan a la perfección.
Desde la abominable pasarela de la alfombra roja, en la cual todas las barbies y los barbies desfilan con sus mejores galas (prendas que cuestan millones de dólares; eso sí, algunas y algunos de ellos, cuando sucede alguna calamidad, se presentan al lugar en cuestión preocupadísimos y consternados para que en qué pueden ayudar, o adoptan niños de varias partes del mundo como si fueran mascotas), y todos ellos y ellas - aunque suene como nuestro ínclito ex presidente - lanzan tiernísimas y coquetas miradas de inocencia y humildad hacia las cámaras y por ende a millones de personas en todo el mundo. Sí, porque la pendejez es global, inmediatizada y en vivo.

A mí me tocó vivir varias veces un acto de estupidez semejante en los Festivales de Salzburgo, cuando los salzburgueses - a quienes yo consideraba inteligentes y de buen gusto sólo por el hecho de ser paisanos de Mozart, Schubert y Mahler - se daban cita a las afueras de las salas de conciertos no para ver llegar a los compositores, directores de orquesta o músicos en general; sino para ver arribar en lujosísimos automóviles (algunos literalmente en carruajes) a la frívola y engoma clase alta que acudía a los eventos artísticos sin ninguna referencia ni conocimiento musicales, y sólo como una ocasión privilegiada e insustituible para mostrar sus cuerpos bronceados y sus mejores joyas y prendas.
Por lo menos en esta entrega de los Oscar, los aludidos son los responsables.

Esta emisión del Oscar 2010, no dejó mucho de qué hablar ni para bien ni para mal. Fue otro evento mercadológico profusamente organizado y multimillonariamente comercializado. Ahí está el detalle, diría nuestro extinto Chaplin azteca. Business is business. No hay más. Porque si algo caracteriza al efectista, chantajista y propagandista cine gringo, es justamente eso: negocio, dinero, publicidad. Al diablo los guiones profundos y humanos, al diablo también las historias en las que no aparezcan bellos cuerpos, golpes, explosiones, mansiones, marcas patrocinadoras y, hasta el cansancio, la banderita de barras y estrellas promoviendo al país mismo.

Pero vayamos a los detalles de la gran nochecita. De entrada, el bufón-payaso canoso que ya no hace reír ni a sus familiares (prototipo perfecto del gringo simplón, papanatas y predecible), con sus chistesitos ramplones. Creo, así mismo, que preferimos a Alec Baldwin de macho brabucón, que de comparsa de payaso. En fin, hay que familiarizarse con ese tan simpático y característico humor gringo…
En cuanto al escenario, me resultó bastante agradable y discreto. Y sin ser tendencioso, me recordó el árbol del planeta Pandora de la premiada cinta Avatar. El caso es que lució discreto y elegante, al igual que algunas luminarias modernas y circulares.
Ver al ahora viejo James Taylor cantando una de las mejores composiciones del celebérrimo cuarteto de Liverpool, los Beatles, en honor a la gente que se nos ha adelantado al infierno o al paraíso, fue un momento intenso y por demás logrado. El talento del canta-autor norteamericano resulta incuestionable. Ni qué decir de los espléndidos bailarines que surcaron los aires y se revolcaron por los suelos con movimientos perfectamente coordinados y de enorme expresión artística.

Con relación a los premios, me dio bastante gusto - lo siento por los millones de misóginos de todo el mundo - que una mujer (Kathryn Bigelow) ganara el Oscar como mejor directora. Y vaya que la terna - de cinco - estaba harto peliaguda. Muy bien por la Bigelow y su impecable trabajo en la cinta que creo, dio la sorpresa de la noche: The Hurt Locker.
También me dio demasiado gusto que la espléndida actuación de Jeff Bridges en la cinta Crazy Heart, se llevara el Oscar como mejor actor protagónico. Y aquí quiero señalar el doble merecimiento: uno como persona, y otro como actor.
Lo que sí me resulta todavía muy cuestionable - por su calidad y crítica - es que este festival cinematográfico tenga a personajes nominados como Penélope Cruz, Sandra Bullock – quien además ganara el Oscar como mejor actriz protagónica con la cinta The blind side -, y el snob insufrible de Tarantino con esa pseudo espontaneidad lamentable y fingida, que no deja de asomar a cada momento en su desafortunada cinta de caza nazis.
Con todo respeto (o sin él) estos artistas no merecen estar en los más altos niveles. Pero claro, si nos ponemos a pensar que es la entrega del Oscar en los Angeles, CA., y que los intereses comerciales, políticos y todos los que usted desee imaginar juegan un papel primordial, bueno, pues esto es normal que suceda año tras año. Y deseo aclarar que no tengo nada en contra de la temperamental Bullock, a quien en algunas películas recientes la he visto trabajar con profesionalismo y franca disciplina.

Aunque no profeso la frase célebre de Simón Bolívar: “América para los americanos”, tendré que ver la cinta argentina El secreto de sus ojos, para ver de qué está hecha película al ser galardonada como la mejor cinta extranjera.
Merecido el premio como actriz de reparto a la morena Mo´Nique por su extraordinaria actuación en la película Precious.
Sin duda alguna, la película Up, resulta ser una verdadera maravilla que se disfruta de principio a fin. También merecido el Oscar como mejor película animada. Aunque con relación a la cinta sonora de esta película, con todo respeto a Michael Giacchino, su partitura no resulta en verdad superior que las de Zimman o Horne. En fin, dicen que todo es relativo o subjetivo.
Algo que me resultó en verdad triste y lamentable por lo agringado del asunto, es el hecho de ver a diez actores hablar maravillas del actor o actriz que estaban presentando para las nominaciones a mejores protagónicos, lanzando adjetivos que ni la misma Madre Teresa de Calcuta merecería, y que cuando éllas y éllos mismos se percataron que no ganaron el tan preciado galardón, lanzaron unas jetas de sincera envidia, enojo y coraje a los que sí lo lograron. Vaya hipocresía, vaya farsa maquillada y emperifollada. Literalmente, vaya actuación.

Pero ya es hora de terminar. Sigamos, cada quien desde su particular espacio, tiempo y emoción, con el show a lo largo de este 2010 y veamos qué nos deparan los artistas involucrados con esta multimillonaria empresa de la cinematografía, porque siempre, siempre, siempre, the show must go on...

Alejandro Herrera Parra
Tlalpan, México, D.F. 08 marzo 2010.

3 comentarios:

Anonymous Elsa Brunel ha dicho...

Total y absolutamente de acuerdo contigo Alejandro.
Yo venía de ver una excelente película japonesa llamada "Violines en el cielo" (te invito a que hagas un comentario de la misma) cuando me dispuse a ver la entrega de los Oscares y el resultado fue que me arrullaron: me quedé dormida.

8 de marzo de 2010 18:10  
Anonymous CLAUS ha dicho...

Pues estas eran mis favoritas para el Oscar:
Mejor Pelicula Avatar
Mejor Director James Cameron por Avatar
Mejor Actor Jeff Bridges por Crazy Heart
Mejor Actriz Meryl Streep por Julie & Julia
Mejor Actor de Soporte Christoph Waltz por Malditos Bastardos
Mejor Actriz de Soporte Mo’Nique por Precious
Mejor Pelicula Animada Up
Mejor Pelicula Extranjera The White Ribbon de Alemania
Mejor Guion Adaptado Up in the Air
Mejor Guion Bastardos sin Gloria
Direccion Artistica Avatar
Mejor Fotografia Avatar
Mejor Diseño de Vestuario The Young Victoria
Mejor Edicion Avatar
Mejor Maquillaje Star Trek
Mejor Banda Sonora Up
Mejor Cancion Original "The Weary Kind" en Crazy Heart
Mejor Mezcla de Sonido Avatar
Mejor Edicion de Sonido Avatar
Mejores Efectos Especiales Avatar

8 de marzo de 2010 19:36  
Anonymous Anónimo ha dicho...

¿Por qué se considera "Un tipo serio" como una obra menor? No me lo parece. "Precious" no la he visto, pero tiene una pinta un tanto telefilmera ¿no?
Y lo que me choca es que se hayan dejado fuera "The road", que tuvo críticas bonísimas y cuenta con un valor seguro como Viggo Mortensen.

8 de marzo de 2010 19:38  

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