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ENTRE LINEAS Y NOTAS Biosstars

Entre líneas y notas, artículos sobre libros, reseñas, poesía, efemérides y demás. Por: Alejandro Herrera Parra, colaborador de Biosstars International

lunes 10 de agosto de 2009

TE INVITO A VER LAS ESTRELLAS (Cuento)



A Elsa B.

“Te invito a ver las estrellas”, te decía con cierto estúpido temor de pensar que no quisieras subir conmigo.
Recuerdo cada momento desde que salíamos de tu carro y cerrábamos las puertas con mucho cuidado para no despertar a no sé quien.
Considero que esto era producto de un deseo por mostrarnos anónimos, ignorados, desapercibidos.
Poco a poco íbamos subiendo las escaleras y mi mano se aferraba a la tuya y la cabeza me daba vueltas junto con una cierta inexplicable sonrisa que me recorría por dentro.
Sí, debo confesar que me parecía insoportablemente largo el trayecto de aquellos dos insignificantes pisos que teníamos que subir para llegar a aquel pequeño cubo a la intemperie que juntos descubrimos y compartíamos.

¿Desean algo más? Deseaba que se fueran todos para quedarme a solas contigo y poderte decir tantas cosas que creía necesitabas escuchar.
Es todo, gracias. Gracias y qué alivio cuando se alejaba y yo prendía, aparentemente sin otra alternativa, un cigarro que antes de fumarlo hasta la mitad, apagaba dejándome un pequeño mareo.
¿Sabes? Creo que algo anda mal.
¿Qué? - preguntabas como sintiéndote culpable de algo que no podías explicarte.
No sé, quizás estemos equivocados y nada de esto tenga sentido.
¿Qué es nada? No entiendo.
Todo; todo esto que tratamos de compartir… es tan difícil.

¿Lourdes? Presente.
¿Cecilia? Presente.
¿Patricia? Presente. Presente. No viene ya. Presente. No vino hoy. Está enferma. Presente. La suspendieron. Presen
¿Alguna de ustedes tiene una definición del “Cine” que pueda darme?
Yo, maestro. Bueno, no es una definición exacta ni la mejor, pero sí sé que el Cine es… pues un arte ¿no? Es bien bonito y bien interesante; divertido…me encanta…
Correcto. Arte. Bonito. Divertido. Interesante.
Me sentía incómodo; fascinantemente extraño y desconocido en mi nuevo papel de maestro y creo que cobraba valor - paradójicamente - al sentir sobre mí aquellos sesenta y cuatro ojos que esperaban el mínimo detalle para agredir y ridiculizar.
Hoy vamos a estudiar algunos de los movimientos de cámara más importantes.
Empezaba a mirarte de una manera más insistente. Me fijaba en tus ropas, tu peinado y también, cosa que me alegraba demasiado; que te fijabas en mí, y quiero pensar que también constantemente.

Esto me daba bastante ánimo y un profundo interés para prepararme y no perder las clases.
Es decir, la posibilidad de mirarte.

Estando arriba el lugar tomaba enormes dimensiones y se me olvidaba por momentos el frío de la noche, ciertas piedras en el suelo, la fealdad que proyectaban las prendas crucificadas de un cordel, la silueta siempre presente de los tinacos…
No te importaba nada y te lo agradezco.
Es más; dejabas ver una sonrisa que aceptaba todo, y he llegado a concluir que a ti también se te olvidaba lo que nos rodeaba.
Una vez arriba, y como siempre me sucede, un estado de reproche me dominaba y trataba de justificarme por el lugar, la circunstancia, por cualquier cosa.
Creo que te percatabas de esto y como respuesta me besabas y me robabas el aire y la mirada.

Creo que si ni lo dices es peor.
Tal vez sea mejor así…
¿Por qué no lo dices?
Quizáymalinterpretesqueyo…
Trata.
Es que no te entiendo.
Entender qué.
Todo lo que está pasando.
¿Por qué no hablas claro? Déjate de juegos de palabras.
Juegos de palabras; tienes razón.
¿Qué es lo que debo entender?
Pues que uno… ya está acondicionado… Y resulta más sencillo…
Como quieras. ¿Puedo preguntarte algo? ¿Qué significó para ti?
Poco a poco la gente había llenado todo el restorán y el calor se hacía insoportable.
Sudábamos pero no nos importaba.
Otro cigarro encendido y casi de inmediato apagado sin dolor de cabeza por lo menos pero más gente y calor y música y qué me preguntaste y pues eres tú toda tú en tu persona íntegra y total y perdona pero para mí no eres una etiqueta social novia amante amiguita querida no no creo que podía encajarte en una palabra semejante a estas no sé eres tú que realmente me interesas y por todo lo demás que no importa porque es difícil mira que sí lo es compartir y recibir lo que desde un principio necesitamos que tú en ti tal y como te deseo y me gustas y

Pueden salir.
Por favor cumplan todas con su tarea. No quiero reprobar a nadie.
Era curioso mirar cómo el salón se quedaba vacío y perdía su encanto. Las bancas en desorden, el suelo floreado de papeles y colillas de cigarros, y un hiriente y casi contradictorio silencio que de vez en cuando era rasgado por un par de zapatos que se alejaban hacia alguna parte.
Tu banca permanecía igual que las otras y yo trataba inútilmente - sí, porque la emoción es inútil - de reconstruirte de cualquier forma.
Una vez fuera de los salones te perdías entre tus demás compañeras y únicamente quedaba el gusto de poderte mirar de nuevo en la siguiente clase.

¿Y para ti?
Sonreí y bastante trabajo me costó no poderte demostrar que había una posibilidad sólida, por fin, de sacudirse esta arrastrada soledad con la que habito desde siempre.
No estoy seguro pero pienso que comenté algún poema y salimos a tomar aire y a reclamar espacio.
Qué diferente lucía todo, y no puedes imaginarte el gusto de tener tu cabeza entre mis manos y todos aquellos letreros publicitarios coronados por cientos de obstinadas luces y los autos a lo lejos y el silencio y el frío y tú y yo y de nuevo tú cercana, deseada y compartida.
Con todo, comentaba alguna cosa, cualquiera.
Creo que no me contestabas. Qué bueno.
O lo hacías acercándote más y mis manos casi instintivamente te hacían sombra por toda tu carne. Ymaldecíasinceramentealasropasquetecubrían y a mi torpeza por deshacerme de ellas. Tú siempre gentil me ayudabas, y al poder sentir tu piel, un júbilo combinado con cierto orgullo producían una excitación voraz y sincera.
Inmediatamente venían a mi cabeza varios poemas que juntos leímos y que ahora reconstruíamos en otro lenguaje. Michelena, Paz, Sabines, Shelley, Villaurrutia, y también Bach y Mahler muy en el fondo acompañando la atmósfera que los dos formábamos en el espacio de un abrazo.
Una vez unidos, penetrados en nosotros, parecía como si el cielo se nos cayera y no tapizara con su silencio negro e indiferente.
Realmente no sé si transcurría el tiempo y por fortuna no se alejaban la ropas, los tinacos, Sabines, el frío, Bach.

Adiós y gracias.
Te ibas y te llevabas parte de mí. No sé cuánto pero me sentía débil, triste, abandonado.
La palabra gracias repicaba en mi cabeza y mis manos se posaban sobre mi cabello maquinalmente.
Dejabas un enorme vacío.
Un recuerdo sin substancia. Una posibilidad. Una duda.

Pero también estaba por encima de todo la certeza de saber que el sol se rinde y se oculta, y la luna nos brinda se cremoso homenaje para que, lleno de soledad, de deseo y de una alegría que me grita por todas partes; bajo ese azul que nos conoce y nombra, pueda, una vez más, invitarte a ver las estrellas.



Guadalajara, Jalisco. Mayo 1981.

4 comentarios:

Anonymous Juan Antonio Garza ha dicho...

Esta super padre, me encanto y se lo voy a dedicar a mi chava

8 de septiembre de 2009 19:04  
Anonymous Anónimo ha dicho...

¡Vaya pareja la que protagoniza esta bella historia!
¡Felicidades!
Estupendo y poético.
Me lo quedo.
E:B:P:

14 de septiembre de 2009 19:36  
Anonymous Chiquilla ha dicho...

Estoy de axuerdo con Anónimo.
Me hizo soñar y disfrutar la noche.
E.B.P.

14 de septiembre de 2009 19:41  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Yo tambien me lo quedo me recuerda a mi novia que le gustaban mucho las estrellas

12 de octubre de 2009 17:23  

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