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ENTRE LINEAS Y NOTAS Biosstars

Entre líneas y notas, artículos sobre libros, reseñas, poesía, efemérides y demás. Por: Alejandro Herrera Parra, colaborador de Biosstars International

viernes 10 de julio de 2009

MEXICANOS AL GRITO DE GÜEVA


LA BURÓCRATA

Por Alejandro Herrera Parra

Muestra semejanzas impresionantes en conductas, creencias y hábitos con respecto a su colega del sexo opuesto, tanto en el trabajo, como en su actitud hacia la vida diaria.
Sin embargo, posee rasgos característicos que la hacen ser un ejemplar muy interesante y peculiar.
Es recalcitrantemente religiosa, ya que entiende el devenir del universo - su universo y el de sus seres queridos - sólo a través de los milagros de la Virgen de Guadalupe, o de cualquiera otra santidad reconocida, reverenciada y milagrosa.

Es poseedora, como casi ningún otro ser sobre la tierra, de una asombrosa facilidad para el chisme, la intriga y la envidia.
Esta última facultad la aplica sobre sus colegas del mismo sexo a quienes aborrece con sinceridad.
Hábil cocinera y destacada fritanguera, lleva toda clase de alimentos a la oficina y empieza a deglutirlos con ánimo durante buena parte de la mañana, impregnando toda el área de su oficina con diversos aromas culinarios.

Su herramienta de trabajo predilecta es el teléfono.
Puede utilizarlo por horas y el trabajo esperar todo el día, toda la semana, todo el mes.
Suele aparecer a su oficina con tubos en la cabeza, sin pintura en el rostro y empezarse a embellecer (cremas, maquillaje, peinado, uñas) con un cotidiano descaro y siniestra disciplina.
Vendedora innata, promueve gran cantidad de productos entre sus compañeras-manitas, con lo cual se ayuda en su, por lo general, endeudada economía familiar, ya que como el ejemplar varón, también resulta ser una compradora compulsiva de chácharas inútiles y corrientes.

Tiene su lugar de trabajo (escritorio) lleno de ridículos objetos inservibles: macetitas, peluches, fotos de su familia, el primer dibujo de uno de sus hijos, una imagen religiosa (nuevamente la omnipresente Guadalupana), tarjetas postales, dulces, figuritas de porcelana, pero nunca, la fotografía de su marido.
Establece con enorme facilidad y soltura pláticas de escritorio a escritorio sobre tópicos tan relevantes como la papilla del recién nacido, el color del excremento de dicha criatura, el resumen de la comedia de moda, alguna receta de un caldo, de un pipián, de un entomatado o de nuestro complejo mole poblano; alguna queja extrema del ex marido o del marido actual, e invariablemente comentarios tendenciosos sobre alguna compañera odiada del trabajo.

Dependiendo de su edad - y también de ciertos escasos valores morales - las más jóvenes y recién maduras se disputan al jefe inmediato (de preferencia casado) y promueven sus ascensos laborales en bares y hoteles de paso. Algunas, las menos, llegan a tener más de un vigoroso semental que las promueve gracias a ciertos trabajos especiales, no necesariamente forzosos, pero sí sudorosos.
Pese a lo anterior, es en extremo rigurosa con la educación sentimental de sus hijas y no permite que estas hagan ningún tipo de cosas indecentes con sus novios, ya que nunca, por ningún motivo, olvida su religiosidad y su teórica moralidad.

También está repleta de comadres, de fiestas patronales, de días por guardar, de mandas, de celebraciones, de cumpleaños y de pretextos para comprobar sus abundantes dotes culinarias que se evidencian en su descuidada y rechoncha anatomía.
La semejanza con sus colegas masculinos en cuanto al lenguaje es asombrosa. Sólo habría que destacar que para todo inicio y final de frase utiliza el término manita (sinónimo de amiga).
Puede decirse, entonces, que esta facultad lingüística nacional es unisex.

Mención muy aparte y especial merece el verbo decir, el cual utiliza con una constancia en verdad obsesiva y exasperada.
De hecho, para toda oración es utilizado, creando fonéticamente una atmósfera por demás ridícula.
A continuación se muestra un simple ejemplo de entre miles de ellos de esta académica y eficiente manera de expresarse y comunicarse con sus semejantes:

“No manita agarra y dice que no le gustó dice y le digo que ella tiene le digo la culpa y me dice que le dijo que no sabía nada de nada dice y me dice que todavía lo quiere y le digo que sí está bien le digo que lo quiera mucho y lo respete le digo pero ella agarra y me dice que le dijo…” y así hasta el cansancio.

Algo muy semejante con relación a su colega masculino sucede con el vestir: Las flores de múltiples formas y colores semejando selvas tropicales, las estolas plastificadas de diferentes tonos, los zapatos imitación charol, y la vasta joyería de fantasía forman parte de su elegante indumentaria y ajuar.
Mención aparte merecen también los peinados que utiliza para fiestas importantes como quince años, bodas, bautizos y graduaciones.
El problema es que esos chongos y caireles son prácticamente indescriptibles por escrito. Tiene uno que verlos para creerlos. Más o menos, son unos remedos e híbridos entre el Palacio de Versalles y nuestro inconfundible Cerro del Chiquihuite.

La palabra dieta está excluida de su vocabulario, y la filosofía existencial de “es más importante gozarla y no privarse de nada en esta corta vida”, que cuidarse y tener un cuerpo sano, le posibilita desarrollar hasta el hartazgo sus heredadas recetas y guisos, los cuales con tanto orgullo transmite de generación en generación como un elemento primordial de educación y eslabón inamovible familiar.
De hecho, más importante que la dote en un matrimonio, resulta el hecho de que la hija o la nuera sepan cocinar con una sazón semejante a la de ella y a la de las difuntas, venerables y siempre sabias abuelas.

En el trabajo es de una puntualidad impecable (únicamente a la hora de la salida) y cinco minutos antes del término de su jornada ya tiene perfectamente limpio su escritorio para no perder ni regalar un sólo segundo a la empresa.
En cuanto a lo sociable y a lo bailadora, muestra abiertas similitudes con su colega masculino.
De la misma filosófica manera que su semejante varón, espera su jubilación para juntar su pensión con la de su gordo-viejo-pelón (esposo, aunque esté delgado y con cabello) y vivir en santa paz con sus hijos, nietos, comedias, guisos, fiestas, milagros, gordura, fotografías y recuerdos.

1 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

HAY pero que risaaa EZTA BUENHISHIMO!

21 de julio de 2009 18:28  

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